miércoles, 28 de septiembre de 2011

Psychological Labyrinth.

Cuando quieres decir tantas cosas y no eres capaz de pronunciar una sola palabra...
Cuando te sientes repleta de sensaciones y aún así no puedes describir ninguna...
Cuando cabeza, corazón y experiencia no se ponen de acuerdo...
Cuando pierdes de vista la manera de distinguir entre el querer, el poder, y el deber; entre lo malo, lo bueno y lo moralmente correcto...
Cuando desconoces totalmente quién eres, qué te pasa y cómo lo vas a solucionar...


Cuando no te queda ni una pizca de confianza en nada ni nadie.... Y menos en ti misma...


Es ahí cuando decides que va siendo hora de que alguien intente arreglarte.


lunes, 12 de septiembre de 2011

Utopía de un romance.

Y ya está, ya te has hartado de quererlo de la manera que sentías mejor. Ahora te mueres por probar la idealización de los cuentos de hadas. Necesitas batallas, magia y sueños. Lo de antes te acaba dando igual por X o por Y, porque ves que no ha sido suficiente. Que te sientes como una mierda pero la fantasía te arreglará tarde o temprano. Y la absenta te ayuda a dejar correr tus palabras, incluso tu mente se despeja ante tal fenómeno.
Y sigue yendo a su puta bola. Es alucinante cómo se pasa por el forro lo que necesitas y da prioridad a las tonterías que se le pasan por la cabeza. Que hay otra persona que está intentando llevarte al Cielo y no se da cuenta. Te duele la boca ya de mandarle señales y sigue empanado en su mundo, en el que cree que jamás ya le dejarás. Y eso era así hace hace un tiempo. Pero ahora prefieres ser egoísta y escoger el camino que más satisfacción te ofrece.
No, no hay futuro en vosotros; sois demasiado diferentes. Tampoco hay arrepentimiento por tu parte, ya que habéis vivido el mejor año y poco de tu vida. Pero los aires cambian, las personas también, y a veces descubres que por muy bien que te lleves con alguien el destino guarda algo distinto para cada uno.

Un placer inmenso compartir este tiempo contigo. Pero necesito algo nuevo. Siempre te querré, jamás lo dudes.

domingo, 28 de agosto de 2011

Love and war.

Quizás mi enfermiza obsesión por el otro bando me estaba volviendo loca. Cada soldado que éste capturaba me hacía enloquecer de celos y a menudo me encontraba a mí misma llorando por algo de lo que ni siquiera tenía pruebas. Entonces una nueva guerra a la que unirme apareció. Yo me mantenía reacia a incluírme en ella, pero cuando me quise dar cuenta, estaba dentro. Tanto, que el bando contrario ya me atacaba con ganas y eficacia, de tal manera que no me dio tiempo ni de tratar de no sucumbir. Ahora, sólo me apetece dejarme ganar una vez y otra, durante muchas batallas.
A pesar de anhelar con todas mis fuerzas permanecer en el primer conflicto durante infinitos años, el nuevo me muestra demás violencia, sangre e ira que me reconforta hasta el punto de olvidar mis puntos flojos en el anterior.
Quién en dos guerras se infiltra, las dos pierde, se dice. Mi ejército, sin embargo, es tan temerario que prefiere olvidar tal afirmación. Quién no arriesga, no gana, se profetiza también. Que sea lo que Dios quiera.

miércoles, 8 de junio de 2011

"Won't let you go" - Inútil desahogo.

Llega un punto en que no sabes qué hacer. No quieres seguir presionando, pero ves que se te va... Que se te escapa de las manos. Estás segura de que debes dar todo lo mejor de ti y aún así te cuesta... ¿Por qué? ¿Porque no quieres empeorar las cosas? No; tienes miedo. Estás acojonada de hablar del tema, y darte cuenta de que no hay más por hacer, de que el tiempo se acabó, y es hora de zanjar el asunto.
Después no quedará nada. Ni un rayo de luz que te ilumine el camino para seguir con tu vida.
Quieres continuar poniendo de tu parte pero algo te susurra que es inútil.
Que ya no es por el orgullo; que ya no te queda de eso. Y aún así, la sensación de culpabilidad sigue azotándote.
"Ojalá me equivoque", piensas.
...
Los días pasan. Y despiertas del letargo.
"Voy a luchar por mis cojones". Decides que NO se acaba aquí. Que ya has asumido que lo malo puede llegar, pero harás un último sprint para arrasar con todo.
Y, de repente, descubres que si algo te importa tanto en esta vida cómo para continuar con estos altibajos de no-hay-nada-por-hacer/voy-a-hacer-lo-que-haga-falta, es ESTO. Porque estás segura de que si has venido a este mundo para hacer algo, es para vivirlo con ÉL.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Es mejor no pensarlo... Pero inevitable.

Es el momento en el que de buenas a primeras, sin ningún motivo aparente, empiezas a volver la vista atrás. Recuerdos, ilusiones ahogadas y sentimientos que desaparecieron sin decir adiós. Ni siquiera advertiste el instante en el que te desviaste del camino.

Y aún así, cuando las cosas van mejor de lo esperado, siempre te queda el "¿Qué hubiera pasado si...?".
Nunca sabrás dónde estarías de haberte atrevido... Y tal vez sea mejor así.

miércoles, 5 de mayo de 2010

¿Alice mala película? ¿Burton vendido a lo comercial? ¡Já!


Probablemente oiréis a gente que se cree entendida en cine diciendo "Alice in Wonderland me ha decepcionado, ¿qué le ha pasado a Burton?" y, por otro lado, a los que ni entienden de cine ni quieren hacerlo, soltando aberraciones como "¿Pero el Tim Burton éste no era un freaky depresivo de esos que incitan a los adolescentes a que se corten las venas? Pues la película ésta no parece suya, oye; qué bonita, eh...". Después están esa clase de personas que le intentan sacar el más retorcido significado a todo y sueltan “Tim Burton se ha vendido al público por el que no era bien acogido porque se ha cansado de ser un marginado social y quiere tener más fans” y se quedan tan anchos. FUCK THEM ALL! Aquí servidora os va a explicar los hechos tal y como son, al margen de gustos personales(al menos, con paréntesis explicativos cuando me refiera a éstos) y sin dejarme influenciar por las críticas de los profesionales.
No voy a negar que cuando me enteré, hace dos años, de que la próxima película del cineasta oscuro por excelencia iba a ser Alicia me puse a pegar saltitos en plan "¡Oh, sí! ¡Una Alicia dark! Ya la veo con guantes de rejilla, morena, con esos enormes ojos con los que busca Burton a sus protagonistas femeninas(inciso: Helena Bonham-Carter, Cristina Ricci, Jayne Wisener...), calcetines a rayas...! Y un Wonderland decadente, con árboles secos, caminos sinuosos y estrechos desapareciendo entre colinas, un Sol naranja con luz incidiendo horizontalmente(inciso#2: sí, hasta la luz me imaginaba)... Y cuando la Reina de Corazones sea derrotada todo se volverá verde y floreciente."(discurso mental enorme que me eché a mí misma, eh?).
Total, que a la que empecé a ver las primeras imágenes del rodaje(cosa que deberíais haber hecho todos los que luego lo ponéis verde) ya vi en qué plan iba la cosa... Por lo tanto, me conciencié y, al ir al cine, me llegó hasta a sorprender positivamente.

Indudablemente, el film es un espectáculo visual como no ha habido otro y, aunque no os lo creáis, eso tiene que ver con que los demás aspectos de la película no sean "tan favorables". Una cosa en la que opino que me ha fallado Burton es en dejar su método tradicional y pasarse a los efectos digitales(repito: me ha fallado, no que haya errado en hacerlo; simplemente, a mi manera de ver, podría haber seguido en su línea perfectamente), es quizás por eso que esta película se nos hace extraña en comparación con las anteriores delicias de Burton. Sí, es más difícil(no imposible) hacer ciertas cosas ayudándote de maquetas, atrezzo real y reconstrucciones de lugares; pero queda más natural, menos forzado y, sobretodo, con un ambiente más burtonesco. A la que se ha pasado a la digitalización, se ha notado que no es un campo al que esté acostumbrado, ya que parece que ha centrado todos sus esfuerzos en ello(si no, ya me diréis por qué ha dado tanta importancia a los escenarios y “tan poca a lo demás”, según dicen por ahí[aunque no estoy de acuerdo con ese aspecto]). No me vais a negar ahora que trabajar en un sitio real(cómo pasó en Charlie y la Fábrica de Chocolate, dónde Tim decidió construir la fábrica de Willy Wonka dentro de un estudio, o en Sleepy Hollow, cuando mandó construir el pueblo entero) es completamente incomparable a hacerlo delante de una pantalla verde... Y precisamente por esa dificultad(pasando ya a otro punto clave) hay que felicitar a los pedazo de actores que participan en la producción, ya que esas interpretaciones delante de la nada, sin un triste paisaje que te ayude a meterte en situación, se merecen mucho más reconocimiento del que se les está dando.
Respecto a los que se quejan de que el argumento no tiene nada que ver con los libros de Carroll, preguntarles si se los han leído, primero de todo; y después, si seriamente no iban fumados cuando lo hicieron, porque la historia no se sostiene por ningún lado. Cómo lectura es interesante, sobretodo si eres amante de lo absurdo(cómo servidora... YEAAH! …veis?^^”), pero resultaría imposible realizar un guión fiel a los libros sin que el espectador se quedara dormido a los once minutos o se volviera loco a los doce.

Después tenemos la impresionante banda sonora de la que aún no he escuchado/leído queja alguna y que espero que se quede así la cosa porque soy capaz de hacer otra entrada enterita dedicada a la defensa de ésta; las pistas de hilo musical son todo lo que cabía esperar de Danny Elfman(geniales[a propósito; tengo Alice's Theme de despertador xD]) y las canciones de créditos/promoción en fin... Una maravilla, ¡y nunca mejor dicho!
En conclusión, la versión burtoniana de Alicia en el País de las Maravillas es bastante más de lo que se podría haber esperado de un item tan explotado. Tim Burton no es Dios(aunque se le acerca y, un día de estos, lo será) y, cómo todo ser humano, tiene derecho a equivocarse; lo ha intentado con las técnicas más modernas del cine y no le ha salido todo como esperaba/esperábamos pero no por eso se tiene por qué hablar de una mala película. El film tiene un argumento entretenido, un vestuario espectacular, un reparto inmejorable y unos efectos digitales(por primera vez en la obra timburtoniana) insuperables. ¿Dónde está la película mala? ¡Quejicas, que sois unos quejicas! ...Sí, yo hace tiempo que perdí la cabeza y estoy totalmente loca, majareta... Pero os diré un secreto: las mejores personas lo estamos.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Soy perfecta.

La persona que más odio en este mundo me ha abierto los ojos, qué fuerte. Sí, sí; mi queridísimo profe de Historia del Arte me iluminó con un concepto de los griegos... “Lo imperfecto es perfecto”. Así, el Partenón, por ejemplo, nos parece armonioso por sus columnas aparentemente rectas y perfectamente puestas en orden... ¡Pues no! ¡En el Partenón no hay ni una sola línea recta!

“¿A qué c*ño viene todo esto?”, os preguntaréis... Pues, veréis, este concepto me ha llevado a dos teorías interesantes(¿qué interesantes ni qué narices? lo que me parece interesante es que haya atendido a una clase del Sr. Szyslak[amadme por el apodo tan bien traído]).
La primera se basa en algo que os subirá la moral a muchos de vosotros(no digo a todos, porque no quiero que nadie se ofenda, pero, joder, hay que aceptar que nadie es perfecto, ¿no?[bueno... Johnny Depp sí, ¿vale?]); lo propiamente dicho: lo imperfecto es perfecto. Así concebimos la idea de que lo que nos puede horrorizar al mirarnos al espejo, a los demás les puede parecer bello(“Sigue soñando...” “¡Cállate, subconsciente! Con lo bonita que me ha quedado la frase...”). Y, bueno, supongo que viceversa; mi profesor probablemente vea su reflejo cómo un sex symbol...
La otra teoría también es esperanzadora para algunos; aquellos que han visto su mundo invadido por los que denominaremos “los perfectos imperfectos”; esos seres que se acercan a tu presa y, sin ningún tipo de esfuerzo, la cazan utilizando sus armas de sencillo uso pero de difícil obtención: sonrisas blancas y perfectas(un buen culo), ojazos grandes y claros(un par de tetas cómo globos terráqueos), manos suaves(vientre plano para ellas/abdominales de escándalo para ellos)... Bien, los perfectos imperfectos serían, según mi hipótesis, individuos desgraciados, pues “no es oro todo lo que reluce”(en este caso, quiero decir que nada de lo que reluce lo es).
Mis ideas no se sostienen por ningún sitio, estaréis pensando, me imagino... ¡No seáis así! Pensad que sí, que estáis leyendo un texto de alguien superior que todo lo sabe y que tiene más razón que un santo, que(a parte de hacerme sentir idolatrada por unos instantes) seréis un poquito más felices. La ignorancia lleva a la felicidad... ¡Pero la ignorancia argumentada ni os cuento! Así que, ala, todos a ser felices (: